domingo, 26 de julio de 2015

Germán Cáceres nombrado académico en Brasil


Germán Cáceres, autor de gran parte de las notas de La Duendes y de los libros “Evocando Viñetas 1 y 2”, entre otros, fue nombrado  académico correspondiente de la Unión Brasileña de Escritores. Previamente había sido nombrado miembro de la Academia del Nordeste.

Felicitaciones por tan merecidos logros!!



miércoles, 15 de julio de 2015

LA IMPORTANCIA DE LA LECTURA DE HISTORIETAS EN LA FANTASÍA INFANTIL, por Germán Cáceres

En lugar de escribir esta nota a partir de una determinada bibliografía, decidí, en cambio, tomar en cuenta mi experiencia personal, como adoptando la espontaneidad de los chicos.
En esta reflexión sobre el efecto de la lectura de historietas en la fantasía infantil, se abarca una franja etaria que va aproximadamente desde los seis hasta los trece años.


Y de este modo evoco recuerdos de mi infancia, una época lejana a la cual todavía no habían arribado la televisión, la computadora con internet, los videojuegos y los celulares. En ese entonces los chicos leían historietas a granel. En mi caso, tuve la oportunidad de conseguir casi todas las revistas que se editaban en el país por intermedio de un amiguito que me las prestaba.  Su padre se las adquiría porque también a él  le gustaba leerlas, aunque se disculpaba diciendo que solo lo hacía para distraerse ya que trabajaba muchas horas al día. En aquel momento existía un gran prejuicio hacia el arte de las viñetas y los globos: se lo consideraba un producto menor y de pésimo gusto. Hablando de prejuicios, más adelante, cuando a partir de varios trabajos teóricos (como los de Humberto Eco y Ariel Dorfman, por ejemplo) se comenzó a pensar sobre el género, algunos críticos afirmaron que en él anidaba una fuerte represión sexual al no plantear escenas amatorias. Sin embargo, el asunto era mucho más sencillo y pedestre: si llegaran a tener algún contenido erótico, en ese período los padres no se las comprarían a sus hijos, o sea que era una cuestión comercial. Más adelante, al compás de los tiempos, abundaron en las historietas la voluptuosidad y los desnudos, actitudes que también fueron condenadas por ciertos sectores.

Vito Nervio, con dibujos de Alberto Breccia

 A través de tales publicaciones, los chicos incursionaban en el maravilloso mundo de la aventura, y evitaban –apelando también a la ayuda del juego-el tedio provocado por el transcurrir de los días, tan parecidos unos a otros, circunstancia que abruma a los adultos.
De esta manera, acompañando a los héroes, se sumergían en civilizaciones desaparecidas que surgían en las selvas como por arte de magia. O atravesaban desfiladeros que lindaban con tremendos abismos mientras los atacaban malvados hombres alados. ¡Cuánta emoción! ¡Eso sí era vivir a pleno! ¡También estimulaban el ingenio tratando de descubrir al asesino antes de que lo lograra el nimbado detective privado!


Ese mundo fabuloso estaba desconectado del cumplimiento de horarios de la vida cotidiana.
Recuerdo con nitidez una circunstancia de la historieta Vito Nervio (1945), creada por Emilio Cortinas y Mirco Repetto y continuada por Leonardo Wadel y Alberto Breccia. El protagonista era un investigador argentino que se enamoraba de su mortal enemigo, la bella Madame de Zabatt, jefa de la terrible banda el Triángulo Verde. Y, a su vez, ella le correspondía. Aunque ambos se enfrentaban en tiroteos y persecuciones, hacían todo lo posible para que el otro se salvara. Esta pasión malsana fue un cimbronazo para la inocencia de los chicos, se trataba de un amor ajeno a los matrimonios y noviazgos que contemplaban a su alrededor. Así, la imaginación volaba no sólo con las proezas heroicas, sino también con los sentimientos de los personajes.



Hubo dos revistas anuales que conmocionaron al país. Una fue el Libro de Oro de Patoruzú, que también atraía a los adultos. Era tal el placer que se sentía con la lectura de sus historietas, notas y chistes gráficos, que al terminar de leer el último número (salió en diciembre en el período 1937-1985) se anhelaba que el año apurase aún más su marcha para así poder leer el próximo. Más allá de los cuestionamientos que suscitó la ideología retrógrada de Patoruzú, su representación de aventuras con dibujos humorísticos provocaba en los pequeños una suerte de encantamiento.
El Libro de la Historieta ya constituía un producto de culto para los fanáticos del género. Se parecía a esos roperos de los cuentos para niños que esconden en su interior un universo colmado de prodigios y ensoñaciones.
Las historietas también abrieron a los chicos las puertas feéricas del cine. De los personajes que aparecían en las revistas se realizaron varias versiones fílmicas. De manera que podían admirar a sus héroes casi como si fueran de carne y hueso. Además, muchas historietas humorísticas se trasladaron al dibujo animado, hoy llamado cine de animación porque incluye los efectos especiales. Por ejemplo, fueron tomados todos los personajes de la factoría Disney, y el mismo Superman dio origen a diecisiete cortos de los hermanos Fleischer, cuya calidad y espíritu renovador marcaron un hito en la evolución de este arte. De manera que la narración cinematográfica, con ese sortilegio que emana de sus imágenes, se introdujo en la fantasía infantil y la marcó a fuego. Además, viendo películas de aventuras, los chicos terminaron sin proponérselo admirando los notables filmes del Oeste del gran John Ford.

Súperman y Batman

De la revista de historietas al folletín solo mediaba un paso, y de allí a los libros de Emilio Salgari y de Julio Verne, un simple saltito. Con Salgari los pequeños lectores se reencontraron con el mismo conflicto de pasiones que habían observado en Vito Nervio: el Corsario Negro y Honorata de Wan Guld, la hija de su peor enemigo, se enamoraron. Lo mismo sucedía con Sandokán y Mariana. Ya junto a Verne empezaron a fabular con viajes al centro de la Tierra, o de ésta a la Luna, o la posibilidad de emprender una travesía submarina de 20.000 leguas. La invención infantil voló sin freno hasta llegar a la ciencia ficción, que ya habitaba el llamado noveno arte con Buck Rogers (1929), de Dick Calkins, y Flash Gordon (1934), de Alex Raymond, por citar dos ejemplos. Aunque en la Argentina contamos –entre muchos- con otros dos trabajos ilustres: Bull Rockett (1952) y nada menos que El Eternauta (1957), ambas con guiones de Héctor Germán Oesterheld y arte de Francisco Solano López (Bull Rockett la dibujó Paul Campani hasta 1955).


No hay que olvidar que se realizaban adaptaciones a historietas de obras maestras de la literatura universal. La revista Intervalo fue célebre en ese sentido. Tal vez por razones emotivas pienso en autores como Honorato de Balzac, Enrique Ibsen, Jack London, Guy de Maupassant y la lista continúa como si formara parte de “La Biblioteca de Babel”, de Jorge Luis Borges. Estas transcripciones las leían principalmente los padres pero, por supuesto, llegaban a sus hijos.

Bull Rockett, en Misterix

Mención aparte merecen las versiones que nuestro José Luis Salinas (1908-1985) plasmó de grandes novelas de aventuras, como Ella y Ayesha, de Henry Rider Haggard, El capitán Tormenta y La costa de marfil, de Emilio  Salgari, Miguel Strogoff, de Julio Verne, El libro de las selvas vírgenes, de Rudyard Kipling, y La Pimpinela Escarlata, de la Baronesa Emma Orczy. La estética de Salinas privilegiaba la vertiente del estilo ilustración, y facilitaba de esta manera el goce y la apreciación de la lectura.
Desde hace un tiempo la historieta sufre una crisis mundial porque gran cantidad de lectores la han abandonado por la fascinación que ejercen sobre ellos los videojuegos, la televisión, la informática e Internet, y toda la variedad de usos que ofrecen los celulares. Sin embargo, el género aún conserva un mercado pequeño pero fiel hasta la devoción. Y ha mostrado una presencia activa en el aula como auxiliar de maestros y profesores.

José Luis Salinas

En varios manuales se utilizan historietas para favorecer la interpretación de un hecho histórico o de un fenómeno científico. Pero, a la vez, se incluyen adaptaciones de obras famosas, acercándoles a los chicos clásicos a los que hoy les sería difícil acceder por los estímulos visuales que los asedian. Los dibujos distan del estilo realista que predominaba en la época de la revista Intervalo, y en cambio los realizan artistas que sintonizan con el actual gusto estético de los chicos.      

El Eternauta

Asimismo se editan antologías de cuentos de autores consagrados, y en ellas se incluyen relatos en historietas.  
O sea que el noveno arte se ha instalado en la escuela como disparador de la cultura en todas sus manifestaciones y como catalizador de la fantasía infanti. Sigue aportando imaginación y conocimientos pero con el auxilio de las modernas técnicas didácticas.

Corto Maltés

Repito una vez más la célebre frase del genial Hugo Pratt, el creador del fascinante personaje Corto Maltés (1967): “La historieta goza de buena salud y larga vida. ¡Adelante con ella!”




Germán Cáceres  

NOTA: Esta nota es publicada por gentileza de la revista cultural "Generación Abierta"

lunes, 22 de junio de 2015

Entrevista: Fernando Brancaccio

Fernando Brancaccio, a quien tenemos la fortuna de contar como colaborador, es un autor de nutrida e importante  trayectoria. Humor, Sex Humor, Clarín, La Nación, diario Perfil, Billiken, se cuentan entre algunos de los importantes medios donde desarrolla su obra desde los años 90. Con ustedes, una entrevista a Fernando.



 Nombre, edad, lugar de nacimiento y residencia
Fernando Gustavo Brancaccio, Buenos Aires Argentina, Cap. Fed.

¿Desde cuándo el gusto por el dibujo y el humor?  Cuáles son tus influencias?
El gusto por el dibujo surgió desde muy  pequeño en la primaria, como un juego.  Luego fui pasando por distintas etapas las cuales me recuerdo siempre dibujando.  En lo humorístico me pienso autodidacta; los monitos que hago no son estructurados y de gran cuidado.
Mis influencias en lo humorístico fueron como a muchos dibujantes: Quino, Fontanarrosa, Límura, Tabaré, Mordillo, Grondona White y me llamaban la atención Oski y virtuosismo de Peiró, etc.



Tuviste una importante formación, estudiando en la Escuela Prilidiano Pueyrredón, con Oswal y Alcatena. ¿Cómo fue la experiencia?
Si, tuve un buen paso por Bellas Artes pero mi principal formación fué pasando por talleres, como por ejemplo M.E.E.B.A (Asocición de Estudiantes de Bellas Artes), algunas veces ESTIMULO en donde dibujaba croquis y modelo vivo.
Con Oswald estudié poco tiempo.  Mis padres me bancaban la cuota en tiempos difíciles, pero los pocos meses que estudié fueron muy intensos.  Recuerdo que me apasionaron los cuentos de Borges que él  nos leía en clase, Oswald era todo un libro abierto.
En la búsqueda constante por dibujar bien, tuve la suerte de toparme con un muy buen profesor de dibujo que no puedo dejar de mencionar. Se llamaba Julio Jauregui y fue nada menos que profesor de Jorge Zaffino.   Con él aprendí muchísimo de dibujo, una verdadera bestia de artista.
Por el 2010 vi un aviso en donde Quique Alcatena daba un taller de historieta para avanzados.  Este consistía en poder desarrollar una historieta personal.  Fue un taller muy completo en donde me enriquecí mucho, no solo en historieta y dibujo, si no que ver soltar el lápiz (o cualquier material) personalmente a Quique Alcatena da mucho placer. Tiene un proyector cinematográfico en su cabeza y es muy claro a donde apunta con sus ideas y conceptos.

Página en Billiken Video


 ¿Cuándo y dónde comenzaste a publicar?
La primera vez que publiqué fue en la revista  Humor y una revista política llamada Línea, recuerdo que cuando iba a la Humor a mostrar mis dibujos quienes estaban en ese momento me decían porqué no publicaba  chistes y yo siempre decía que no lo hacía porque me no tenía guionista.  Fue entonces que me hizo la gamba Martín Saenz, un gran amigo y dibujante que se ofreció a hacerme guiones y empezamos a enviar, firmándolos como Saenz-Bran-k.  Recuerdo que dejaba los dibujos en blanco y negro en la revista  y luego a esperar en el quiosco con ansiedad para ver un chiste publicado.  Los días pasaban y no ocurría nada... cuando finalmente salió un chiste publicado  para mí fue todo un suceso, fue un chiste sobre Menem, salió en la página central de la revista horriblemente pintado (vaya a saber por quién)... y a quién no le daba ideas el Turco.

Chiste publicado en la revista Humor


Desde 1997 hasta su cierre publicaste en revistas míticas, como Humor y Sex Humor ¿cómo fue publicar en esos medios?
La verdad que para mi fue una muy linda experiencia,  la tomé con entusiasmo.  Con Saenz publicábamos una página entera de chistes.  Luego antes del cierre de la revista publicábamos un historieta en la Sex llamada " Pícaro Bill" en los tiempos escandalosos entre Bill Clinton y Mónica Lewinsky y como también las famosas relaciones carnales con los  E.E.U.U
Siempre me sentí cómodo caminando por la Editorial. Me parecía muy loco, por ahí te cruzabas con un Casciolli que te sonreía de oreja a oreja y que te decía "cada día dibujás mejor, seguí así pibe"; otro día entrabas a la redacción y quizás te encontrabas con que no había nadie y te preguntabas, ¿como puede haber tantos originales de gente grosa por ahí a la vista desordenados en un estante y no hay nadie que los guarde o los archive?...aclaro que nunca me llevé ninguno. Ya para los últimos tiempos de la revista que incluya algunos de  mis chistes en alguna nota me resultó  muy gratificante.


Página de Pícaro Bill, en Sex Humor

¿Qué trabajos realizaste para los diarios La Nación y Clarín? Tengo entendido que participaste en numerosas publicaciones de estos medios.
Si de la mano del amigo Diego Parés  tuve la suerte de publicar cuadros de humor infantil en La Nación de los Chicos y una página de humor en  Billiken Video.
 En Clarín publiqué " Juegos de Verano", el suplemento "Ocio" y la revista "Cien Juegos de Clarín" esta última durante los tres años que la revista duró realicé dos entretenimientos de búsqueda y alternado con un entretenimiento y cuadro de humor.
También publiqué en medios editoriales como Santillana, Kapelusz, Aique Circulo Latino entre otras realizando ilustraciones, Long Seller, Infantil.com, Ediciones Mawis en donde publiqué libros de entretenimientos,  entre otras  realizando ilustraciones de todo tipo, como también en diarios como el "Diario de Hoy de la Plata" realizando entretenimientos, el malogrado diario "Perfil" donde trabajé en principio con Saenz y después con Victor Wolf  realizando chistes, Diario Lance de Brasil realizando tiras, revista  "Luna" de Editorial Perfil, Revista infantil "Nivel Inicial", revista Jíbaro entre otras.

Chiste para La Nación de Los Chicos 


También publiqué ilustraciones en otros medios editoriales nacionales y en el exterior para una editorial de Inglaterra.  Para Francia ilustré un libro para una escritora  sobre un cuento piratas y en España para una agencia de Publicidad en donde realicé un afiche para la vía pública de un Banco de Asturias.

Si mal no tengo entendido, también trabajaste en la realización de dibujos animados. ¿Cómo fue la experiencia y qué diferencias existen con el dibujo tradicional?
Si, tuve un paso muy fugaz por los estudios "Jaime Diaz".  Recuerdo que  me habían llamado para un dibujo animado de un angelito,  pero la verdad es que pagaban muy poco y eran muchas horas y terminé huyendo.  De todas formas es un campo que me despierta curiosidad y no descarto encarar algún proyecto.

Desde los años 90 colaborás con Billiken ¿Qué trabajos realizás para ellos?  
En los 90 realizabamos cuadros de humor infantil con Martín Saenz en Billiken, Y Billiken Video.
Hoy por hoy, desde su relanzamiento hace siete años,  realizo un juego de búsqueda en la página central de la revista.


Humor, para Billiken

¿De dónde o cómo surge la inspiración para el dibujo y los temas?
En mi caso trabajo la idea e imagen juntos, otras veces texto y después imagen, en realidad no suelo tener una manera metódica de trabajo, hay veces que suele ser medio caótica jeje!

¿Cómo es tu forma de trabajo?
Trabajo sobre papel utilizando lápiz, pasando luego el trabajo a tinta y finalmente la última etapa que es el escaneado y coloreado digital por computadora.




Trabajás una amplia gama de registros, ya sea en ilustración, humor, historieta o animación ¿qué diferencias existen entre cada uno de ellos ? ¿ Te sentís más cómodo en alguno de ellos?
Yo creo que cada una de ellas tiene una complejidad y mentalidad  distinta al momento de encarar una idea. La particularidad de cada registro radica en lo que se quiera contar y de qué manera respetando siempre los diferentes tiempos,  técnicas de elaboración y ejecución. Lo que me hace sentir más cómodo siempre es en lo que más encuentre continuidad tanto para el análisis como para el desarrollo de un tema.

Chiste en la revista Humor


¿Cómo ves al humor gráfico y a la historieta argentina, hoy en día?

Difícil.  Cada vez se invierte menos en humor gráfico e historieta en Argentina. Las cosas han cambiado en el país.  Hoy en día los o las productoras de TV van a los seguro, y lo gracioso  y seguro son los realities  show y los programas de chimentos por citar algo, también la escasez de reconocidos  guionistas. Tampoco abundan tantos programas cómicos como en otra épocas, de a poco se fueron extinguiendo.  Hoy no existen revistas humorísticas por ejemplo, si están los diarios con sus tiras diarias o cuadros de humor. Y en cuanto a la historieta ocurre algo similar  y también lo digo con conocimiento, todos sabemos cómo terminó de extinguirse en los 90 al cerrar Editorial Columba y la Editorial la Urraca con la antigua Fierro,  yo recuerdo de haber ido a mostrar mis trabajos a Columba y la persona que me atendió me dijo estaban pagando una miseria, cierto o no fue que para mitad de ese mismo  año la editorial ya había cerrado sus puertas para siempre. Para finalizar con una visión más optimista del tema creo que hoy hay un intento de resurgimiento, tanto en humor gráfico como en la historieta, a partir de la edición  de fanzines y que con respecto a las actuales tecnologías y todo lo que tiene que ver con la temática audiovisual,  todo parece orientarse hacia nuevos campos y mercados, ojalá tanto la historieta como el humor vuelvan pronto  el de ocupar definitivamente el  lugar que tanto merecen en nuestra cultura popular.

El blog de Fernando Brancaccio

Los trabajos de Fernando en Historieta Patagónica

lunes, 15 de junio de 2015

EL DESPERTAR de Daniel Mendoza. Por Germán Cáceres

(La Duendes editora, Comodoro Rivadavia, 2014, 108 páginas)




Es una historieta de pura acción en la que se da información por etapas con el propósito de  crear intriga y suspenso. Se sabe que ha ocurrido una gran inundación que hace imposible transitar por la ciudad de Concordia (Entre Ríos) y sus zonas adyacentes. Luego se asiste a la amenaza que presentan las ruinas del mítico Castillo de San Carlos, en el Parque que lleva su nombre, ya que allí se encuentra una planta en la cual se procesa plutonio con fines bélicos. Hay violencia, asesinatos, ataques del ejército y de grupos armados, y la población resulta víctima de una grave contaminación.


Daniel Mendoza es un dotado dibujante, fuertemente influido por el realismo. El contraste de blancos y negros plenos es contundente y presenta una potente belleza gráfica.
Un ejemplo lo constituye la tapa, que muestra los rasgos duros de un personaje, como si fuera piedra esculpida a martillazos. El fondo oscuro favorece la impresión de un rostro tallado e iluminado por una fuente de luz.


Esta novela gráfica contiene numerosas muestras de virtuosismo. Así, en las primeras páginas brilla un estupendo montaje de planos que registra un accidente en una ruta. Los cuadritos adquieren formas caprichosas, más aún, algunos se liberan por completo de sus marcos e irrumpen en los globos que los rodean. Además, el artista utiliza con frecuencia los diálogos encadenados.
Se destacan magníficas composiciones, pero su estética y originalidad no entorpece la narratividad de la obra, que asimismo apela a todo tipo de planos y a  cuadritos de página entera.

En algunas escenas se eliminan los fondos, recurso que otorga mayor dramatismo, convicción y vida interior a las vivencias de los personajes.
A partir de la mitad de la historieta una larga secuencia de extremo movimiento está representada con cuadros mudos de diferentes formatos. Aumenta la audacia y la destreza del dibujo con el empleo de tomas en picada y en contrapicada.
El periodista cultural Carlos Rodríguez sostiene en el Prólogo que El Despertar: “Narrado con verdadero ritmo cinematográfico, es un opus potente que juega con la magia de la fantasía…”  


Daniel Eduardo Mendoza (Concordia, Entre Ríos, 1980) estudió con el maestro Oswal en la escuela de Garaycochea y ha publicado en editoriales de la Argentina (La Duendes, Loco Rabia, Agua negra, Random House Mondadori, y la revista Fierro), de España (Tiempo de héroes-Norma editorial) y en Estados Unidos (Visionary Comics).



Germán Cáceres

jueves, 4 de junio de 2015

Muestra de FLOR PACCELA (PACE) y taller de Rodrigo Suárez

Muestra de historietas: YERBUDÍN, de FLOR PACCELA
A partir del día sábado a las 20:00 hs, en DADA, Juan B. Justo 56, nuestra colega Florencia Paccela expone la serie humorística YERBUDÍN, que tenemos el gusto de publicar todos los miércoles en HistorietaPatagónica.

Yerbudín es una historieta humorística que Florencia Paccela lleva haciendo hace dos años. Trata de un extraterrestre verde (Yerbudín) que llega a la Tierra y conoce a un rasta. A partir de ese encuentro tienen diálogos sobre el origen del ser humano, conspiraciones, religión, entre otros; sobre esos temas también hablan con Dios, sacerdotes y escépticos.
El fin de esta historieta es generar preguntas en quien las lee, curiosidad por nuestros orígenes y nuestro presente, nuestra manera de pensar y ver la vida, y por supuesto divertir con un humor tan distinto como único.




Taller de Historieta de Rodrigo Suárez

Nuestro colega Rodrigo Suárez dicta un taller  los días lunes de 17 a 19 hs.,  en la Biblioteca Popular Cornelio Saavedra (av. García del Río 2737 C.a.B.A., tel: 4701-5180), Buenos Aires. 




martes, 26 de mayo de 2015

TURAY, hermano de aventuras. Por Germán Cáceres



Esta revista apareció en octubre de 1974 y sólo duró cuatro números. Se había propuesto organizarse como una especie de cooperativa de trabajo y renovar la historieta nacional.
Jorge Morhain, que colaboró en la publicación, comenta:
Enrique Meier (preso por estos días en España por un conflicto familiar, con más de 80 años encima) consiguió una punta en Julio Korn para publicar una revista de historietas. Sólo que él decidió hacerla a su modo. Desde el punto de vista del creador: una cooperativa. Estuvimos planeando muchas cosas juntos, y una de ellas fue el nombre. Quería algo autóctono, telúrico. Quería un tipo de letra particular, que marcara lo autóctono, lo antiguo. Estamos hablando de una época con la diezmilésima parte de la información al alcance de la mano que hay hoy en día.  Me fui a la Biblioteca Nacional (de la calle México). Entré al fichero de incunables, y lo primero que encontré (y esto es rigurosamente cierto, ni miento ni fabulo) fue una ficha a nombre de Abdul-Al Azred, de un libro llamado Necronomicón. Emocionado, volví ante el referencista. Pero reboté, porque el señor no sabía de qué estaba hablando. Y yo había ido a buscar un título para la revista, no el libro secreto de Lovecraft. De modo que pedí algunos libros de lenguas y de textos antiguos, dejando para otra vez aquel hallazgo. No se molesten: la ficha desapareció. Así nació el título Turay, hermano. Y para seguir con la onda americanista desarrollé el personaje Manuscritos Apócrifos de la Conquista, episodios muy, muy documentados, sobre posibles alternativas a los relatos oficiales de la Conquista de América. El primer episodio salió en el número 1, con dibujos de Lito Fernández, y el segundo con dibujos de Mandrafina. En el número 3 también hice un par de historias de ciencia ficción que ilustró Macagno. Al llegar al cuarto número Korn cerró la revista, para gran frustración de todos. No sólo nunca cobramos, sino que se rompió el mejor, más serio y digno emprendimiento de hacer algo nuestro, por nosotros.”


Conceptos parecidos sobre el proyecto vertió Juan Dalfiume en la entrevista que le realizó  La Duendes –tanto en su blog como en su libro ¡Bairoletto!-: “Turay iba a ser una especie de cooperativa, pero cuando se empezó a hablar de derechos de reproducción, devolución de originales, unido a las escasa venta inicial de la revista hizo que la Editorial Julio Korn termina con todo.
Su forma era apaisada y su director Enrique Meier declaró en la página editorial del Nº 1 que “Turay es el nombre con que los incas se llamaban entre sí. Designa la más alta cualidad de hombre: su capacidad para ver en los demás, en todas partes, hermanos, amigos, compañeros. (…) porque nuestra historieta está hecha por latinoamericanos (…) porque la experiencia que te proponemos recorrer quiere ser tan viviente que a la postre, lector, te sentirás como un verdadero hermano de aventuras.


A continuación, se opinará sobre la revista a partir del material publicado:
-John Juan es un western que salió en todos los números. Lo guionó Eugenio Mandrini y los dibujos fueron de Dalfiume. En el Nº 1 impacta su gráfica por el fuerte contraste entre negros y blancos plenos, que son enriquecidos mediante grises que a veces ocupan la totalidad del fondo. Se inicia con una pelea espectacular a trompadas en la que el artista no duda en recurrir a una variedad de planos y de encuadres. Todas las escenas de acción son subrayadas por onomatopeyas.  Los textos y globos de Mandrini son literarios, pero favorecen la narración (“No sé si esta lluvia, como dicen, limpia. Pero es necesaria como sol o estrellas encima de uno…)


En el segundo número se le agrega el color de Rubén Marchionne, en el cual el ocre es preponderante. El dibujo repite su creativo montaje de planos como en la historieta anterior, mientras que el guión plantea una historia sobre la traición y la amistad.
En el tercero, el trazo firme del dibujante muestra resonancias del gran Milton Canniff, mientras que Mandrini apunta a valorar la gráfica porque emplea muchos cuadros sin globos y pocos textos explicativos.


Las historietas de Turay se caracterizan por presentar una viñeta de página entera al final de cada episodio. En esta oportunidad, la imagen resulta espectacular con una toma en contrapicada de un muerto y, como fondo, cerca del horizonte, se destacan las espaldas de dos cowboys que se alejan.
En el Nº 4 Marchionne recurre a una coloración llamativa y Dalfiume a sus fuertes escenas de acción para ilustrar una historia narrada por los textos superiores de Mandrini, siempre literarios y funcionales: “Elizabeth, Elizabeth (…) Y tener en la casa a la paz como una lámpara encendida. Y acabar definitivamente con todas las angustias y neblinas de esta vida”. 




-Historias de la Tierra Bárbara trae textos de Euman (Eugenio Mandrini) y arte de Horacio Merel. En su primer episodio, “El Bestia” (“…un apodo que le calza como cajón a un muerto…”) el protagonista se conduce como un matón implacable. Los dibujos son rudos y transmiten el clima de bravuconadas y de duelos a cuchillo.
En el capítulo “Un cachorro que hará historia” del segundo número, el guión expone –con una gráfica acertada- el paseo que da por el desierto un experimentado soldado de fortín acompañado de un muchacho al que aporta sabios consejos de supervivencia. El final revela que el joven es el mismísimo José Hernández.
En “El toreadero”, del Nº 3, Jordan aplica colores vivos a una crónica sangrienta de desafíos entre aborígenes, en uno de los cuales interviene un milico de frontera que obtiene su liberación. Un texto inferior sentencia: “Soldado rotoso: usted no tiene gloria. Su vida es una lágrima rota, y su futuro tiene triste color de ratón.”
En “Frío para un fantasma” (Nº 4), Merel se luce con la ilustración de la última viñeta.


-La cantina de soldado desconocido tiene gráfica de Néstor Olivera y guión de Carlos Albiac. “Paz falsificada” salió en el Nº 1 y ostenta una ficción creativa que conduce con fluidez al lector de un cuadrito a otro. El artista realiza un virtuoso uso del grisado. Bellas las escenas nocturnas de Londres con planos generales, los edificios completamente negros y la inclusión de algunas zonas blancas para sugerir la luz de la luna.
Néstor Olivera prueba su talento en la última viñeta de “Plegaria para dos capitanes” (Nº 2): el primer plano de la cara de un negro, cuyo dramatismo surge de la aplicación conjunta de pincel y de pluma.
Por su parte, “La mano del destino” (Nº 3) recrea una atmósfera melancólica cargada de nostalgia.
En el cuarto número, “Como todas las mañanas”, los ingeniosos textos se complementan con las imágenes de las secuencias de acción.



-Astronáutica es una sección de ciencia a cargo de Enrique Meier. La primera nota trata sobre la posible “Evolución del hombre” a partir de la conquista espacial. La segunda, “El salto al espacio”, sigue con el mismo tema  y opina que esta era se inauguró con el lanzamiento del “Sputnik” el 4/10/1957. En el Nº 3 se reflexiona sobre la desmesura de las “Distancias en el cosmos” y, por último, en el cuarto, se aborda un espinoso asunto: “¿Materia y antimateria?”

-También en los cuatro números aparece una sección de cuentos a cargo de Eugenio Mandrini. “El viaje imposible” (Nº 1) se adscribe a la literatura fantástica y transmite suspenso.  La ilustración corresponde a Domingo Mandrafina, como también la del Nº 2, “La única verdad es la ficción”, que es un relato de anticipación de sentido circular.  En los Nos. 3 y 4, los dibujos son de Alberto Macagno y refieren, respectivamente, el misterioso mundo de las imágenes (“El habitante de los espejos”), mientras que un clima sobrenatural surge de “La muralla”.



-Quién es quién se propone informar sobre la carrera de los artistas que colaboran en la revista. Sólo se llegó a exponer acerca de Ángel Alberto Fernández (Nº 1), Juan Dalfiume (Nº 2) y Horacio Merel (Nº 3).

-Humor, una página a cargo de Pedro Vilar, aparece en los Nos. 1, 2 y 4, con un dibujo a pluma de trazo claro y sencillo.

-Los Manuscritos Apócrifos de la Conquista están guionados por Jorge Morhain y dibujados por Ángel Alberto Fernández. “Bernal Ordoñez Vivar: Viaje a las Indias” (Nº 1) se refiere a la primera expedición de Colón descrita por un tripulante de la Santa María en su diario, en el cual asevera que el Almirante le confesó que ya había realizado ese itinerario en 1477 enviado por el Príncipe Enrique, de Portugal. El texto de Morhain posee como méritos su claridad narrativa y el estar basado en teorías de historiadores. El grafismo de Fernández se luce sobre todo en la viñeta final con las tres carabelas al fondo y, más acá del horizonte, el territorio americano representado como si formara parte del paraíso. Excelente el color de Rubén Marchionne.
En el Nº 2, “Tradición oral del chasqui sagrado”, la gráfica está a cargo de Mandrafina. Los textos superiores e inferiores de Morhain aportan magia a este relato supuestamente apócrifo. Las ilustraciones son magníficas.    





-Las artes marciales -una historieta alabada desde la página editorial- recién aparece en el Nº 3 y asume una orientación.0 didáctica destinada a mostrar los golpes y lances de este sistema de lucha que consiste en usar “la fuerza del adversario para vencerlo” (…) “contra un enemigo de talla física, equipo o número superior.” El guión pertenece a Sergio Almendro y el dibujo a Eduardo Campdepadrós (cinturón negro de karate).

-Supervivencia  (unitaria) apareció en el Nº 1 con textos de Morhain y dibujos de Suchio (Alberto Macagno). El guionista desarrolló una misteriosa y compleja aventura de ciencia ficción en la que un vampiro telepático amenaza a una enorme nave intergaláctica. Solvente la gráfica de Suchio, especialmente en el diseño de cosmonaves y de edificios futuristas.

-Pralape, también unitaria (Nº 2), con guión de A. J. Diax y arte de Mandrafina, se basa en un hecho real: el periodista Ed Samson declaró que sufrió una pesadilla en la que se producía una erupción del volcán Pralape y se la consideró una premonición porque al día siguiente de publicarse la primicia en el diario Globe, de Boston, el suceso ocurrió. Esta es la ficción onírica que entrega tan hábilmente Diax, pero se sabe que en realidad fue una maniobra periodística. Brilla el arte de Mandrafina, que obtiene un ritmo cinematográfico.

-Marty Cobb debe morir (Nº4) lleva guión de Guillermo Saccomanno y dibujos de Ramón Gil. Los textos en segunda persona están dirigidos al protagonista, Marty Cobb. El artista utilizó para este thriller de final amargo un dibujo que aúna síntesis con angulaciones audaces. 



-Catarsis (Nº 3), con textos de Morhain y arte de Suchio (Aberto Macagno), es una compleja e ingeniosa historia sobre el no tiempo y una nueva dimensión. Muy imaginativos los dibujos.

Según Juan Dalfiume, las tapas de los Nos 2 y 4, con escenas de John Juan, las ilustró él; la del Nº 1, que expone un tema espacial, Enrique Meier; y la del Nº 3, acerca de una circunstancia de Historias de la Tierra Bárbara, Horacio Merel.

Pese a su corta duración y a las décadas transcurridas, Turay fue una revista que merece ser leída por los entusiastas del género, ya que encontrarán trabajos de suma calidad y, además, podrán valorar este encomiable intento de editar historietas argentinas.



Germán Cáceres